7 inventos de cocina que cambiaron nuestra vida en los últimos 50 años.

Nos hicieron la vida más fácil y permitieron que nos luciéramos en las artes culinarias a pesar de las limitaciones.

¿Qué sería del soltero sin el microondas y el Tupperware? ¿O del repostero sin el teflón o los moldes de siliconas? Algunos inventos para la cocina pueden haber sido pequeños, pero alivianaron tareas y simplificaron recetas.  Auxiliaron a más de un “analfabeto culinario” estos siete inventos que nos cambiaron la vida dentro de la cocina:

  1. Teflón

Una marca que se ha convertido en un genérico cuando nos referimos al material antiadherente utilizado en recipientes de cocción que reemplaza las grasas y los aceites para evitar que las comidas se peguen a la sartén. Fue descubierto en 1938, pero recién comenzó a ser utilizado para la fabricación de utensilios de cocina en los años 60, justo cuando la medicina empezaba a preocuparse por la comida sana y de bajas calorías.

  1. Moldes de siliconas

Destinados a evitar que una torta termine destrozada en el proceso de sacarla del molde, los recipientes de siliconas constituyen una verdadera salvación para las manos torpes que no pueden desmoldar una preparación sin romperla. ¿Cuántas veces nos afanamos en enmantecar y enharinar los moldes clásicos con la esperanza de que el bizcochuelo se desprenda casi mágicamente? ¿Y cuántas veces nos frustramos? Gracias a su flexibilidad, con este material de invención reciente podemos desmoldar sin riesgos. Soporta hasta 180 grados de temperatura y también es útil para preparaciones frías.

  1. Microondas

Algunos dicen que ha modificado completamente la forma en que NO cocinamos, ya que no interviene ni el fuego, ni ningún elemento térmico. En términos de cocción, los especialistas prefieren el horno tradicional, pero si hablamos de rapidez y practicidad, el microondas se lleva todos los premios. Te olvidas de calentar el agua en la hornalla y de esperar mil horas para comerte una papa, por ejemplo. Y para descongelar, es el mejor de los mundos. En EE.UU., el aparato invadió las cocinas hacia fines de los años 60, pero a América Latina llegó en la década del 80. Fue descubierto en 1947 por casualidad: un ingeniero que realizaba investigaciones con un generador de altas frecuencias para usarlo como radar llevaba en el bolsillo de su saco una barra de chocolate. Cuando decidió comérsela, se encontró con el chocolate derretido.

  1. Freezer

¿Cuánto podía aguantar una milanesa en la heladera de frío seco? Como mucho, diez días. Hasta hace algunas décadas, todavía pasaba casa por casa el hombre de la barra de hielo. Por aquellos días, pensar en preparar un guiso y conservarlo durante meses sin que se pudriera era un delirio. Primero vino el congelador, que como utilizaba frío húmedo, terminaba descomponiendo los alimentos y sólo servía para bebidas y cubitos. Pero el freezer revolucionó todo sellando el alimento como una cámara de frío. Llegó a mediados de los 80.

  1. Tupperware

Hasta que el visionario Earl Tupper, químico de la empresa DuPont, inventó sus recipientes de plástico en 1948, almacenar alimentos suponía un gran ingenio. Las amas de casa utilizaban cacerolas con tapas, envases de vidrio o platos de vajilla cubiertos con servilletas o repasadores. Los olores se mezclaban y las preparaciones no tardaban en ponerse feas. El sabor de un bizcochuelo podía mimetizarse con el aroma de una cebolla. El tupper se impuso como marca y le dio nombre al producto genérico. No se quiebra ni se rompe y, además, es compacto y liviano. Se popularizó gracias a las reuniones en las casas de distintas señoras y hoy la empresa ha incorporado nuevas tecnologías, innovadores materiales y diseños vanguardistas.

  1. Papel film

¿Te acuerdas cuando te ibas de un cumpleaños con la bolsita de cotillón y un pedacito de torta envuelto en veinte servilletas? Bueno, el film terminó con esa práctica. Es una especie de tupper descartable que también te permite envolver tu vianda para el trabajo y descartar el plástico a la hora del almuerzo. Sirve también para cocinar (para envolver un matambre o para evitar que se pegue el arroz si estás haciendo sushi casero), es uno de los grandes inventos de las últimas décadas.

  1. Sellado al vacío

Este proceso es el paraíso al que apuntan los tupper, el papel film y el sellado térmico. Las máquinas selladoras de vacío eliminan el aire de la bolsa en la que se conserva la comida y aísla todas partículas que pueden afectarla, alargando así su vida útil. Existen selladores compactos que se utilizan en casas y que se venden hasta en los supermercados que permite guardar productos de la misma manera como sellados de fábrica.

Por Cecilia Acuña